¡Una canción que está llena de emoción en su guitarra y voz!

Me gusta el tono tranquilo y nostalico con el que arranca esta canción. Y es que solo podemos escuchar unos acordes de guitarra acompañando a Gregorio Mucci. Él con un tono vocal en tono medio, pero eso sí, emocional desde el segundo uno.

Luego entra con sutileza el sonido de la batería y comienza a hacerse más profunda la melodía, hasta el minuto 1:20, cuando la música explota y el ambiente se torna más emotico, pero con una fuerza que emana del resto de los instrumentos.

Aunque si quiero destacar que me gusta mucho la forma en que la guitarra acústica se entrelaza con la voz de Gregorio, van en una misma emoción y logran transmitirla con total claridad. Incluso cuando la batería se integra logra adaptarse a esa emoción.

También quiero destacar que el sonido se siente muy natural, casi oránico, sin mayores florituras, Gregorio nos conquista con esta canción.

Así que dale play y déjate llevar por la voz y por esa guitarra.